
Es de esas sidrerías que
les gusta cuidar el "palu" de sidra, algo que se agradece. Ricardo conoce bien nuestro líquido patrio y va cambiando de marca cada mes. Gobierna la entrada un hórreo de importantes dimensiones, que le da tipismo al local. Se puede tomar desde una buena tapa de
jamón cortado a cuchillo, platos de la
cocina tradicional asturiana, o
mariscos diversos recién sacados de la cetárea, que bien merece una ojeada. Como todas las sidrerías, es
un poco bulliciosa.
Especialidades
- Arroz con salmonetes.
- Rey con fideos.
Descansa
Lunes.
Localización