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Surf en Gijón/Xixón

HISTORIA

En España, el surf se introduce rápidamente por las costas del norte, y por los años cincuenta Jesús Fiochi, que adquiere una gran habilidad sobre la tabla, lo divulga por varias playas de la nación.

Es en el año 1960 cuando dos nadadores gijoneses (Amador Rodríguez y Félix Cueto) comienzan la práctica formal de esta actividad en la playa de San Lorenzo.

Amador Rodríguez se convierte en el principal promotor de este deporte y su ejemplo es seguido por muchos nadadores gijoneses, especialmente una vez finalizada la temporada de entrenamientos. A los pocos meses cuenta ya con un nutrido grupo de seguidores y se crean los clubes Peñarrubia y una sección de surfing en el Grupo de Cultura Covadonga, ambos en Gijón/Xixón.

En el año 1967 dos surfistas australianos, Peter y Robert Gulley, se entrenan en Tapia de Casariego y prende la afición en los deportistas de aquella zona.

En 1970, el Grupo de Cultura Covadonga, de Gijón/Xixón, celebra su primer Campeonato Social en la playa de San Lorenzo, en el que participan 25 surfistas. En ese mismo año se lleva a cabo el primer Campeonato de Asturias.

En 1971 se lleva a cabo la segunda Copa de Surf, organizada por el Grupo de Cultura Covadonga, por primera vez puntuable para el Campeonato de España, con participación de varios clubes del norte de la península.

En 1971 también se celebra en Tapia de Casariego una competición puntuable para el Campeonato de España, donde participan representantes de Guipúzcoa, Vizcaya, Santander y Asturias, actuando de jueces dos surfistas ingleses y otros dos australianos. Ese interesante campeonato aún se recuerda por su nivel técnico y calidad de los participantes junto con una esmerada organización, que sirvió, a su vez, para fomentar el surf en el occidente asturiano.

El surf gana adeptos entre los jóvenes nadadores asturianos de las playas que cuentan con oleaje apropiado en ocasiones y en el año 1972 se vuelven a celebrar pruebas puntuables para el Campeonato de España, una en Gijón/Xixón y otra en Tapia de Casariego. Con ello se incrementa aún más la afición por este espectacular deporte y surgen nuevas figuras como Agustín Serrano que mantuvo la supremacía en Asturias durante cinco años, llegando a participar en el Campeonato de Europa celebrado en Hossegor (Francia).

Cabe destacar la ola de más tamaño que se "aprovechó" en Asturias en aquella época, que tenía un gran altura y fue "cabalgada" por Luis Ribas en la playa de San Lorenzo, en el invierno de 1973.

En aquella época comenzaron a evolucionar las tablas que ahora pasaban a medir de 1'80 metros en adelante y no 3 metros como en antaño. Además las tablas ya no estaban exclusivamente construidas en madera, sino que se utilizaba principalmente la fibra de vidrio.

En 1981 se celebra un campeonato provincial, con Salinas como escenario de las eliminatorias y Rodiles de las finales, participando 30 surfistas.

En 1985 comienza a celebrarse el "I Campeonato de Surfing Tik", Gran Premio "Tablas" en el que colaboran diversas firmas comerciales, y que tuvo más de treinta concursantes.

En septiembre de 1987 se lleva acabo la competición más importante celebrada en nuestra provincia: el "III Campeonato Tik" con 44 concursantes sobre un bravo y majestuoso oleaje en la zona del "Casablanca", en la playa de San Lorenzo, ante la presencia de varios miles de espectadores. La competición tuvo una duración de 8 horas cada jornada, puntuando el "aprovechamiento" de las cinco mejores olas de cada concursante.

Hoy en día lo arriesgado de la práctica del surf en nuestras costas, donde abundan las rocas, y la necesidad de contar con un mar embravecido que proporcione olas idóneas para "cabalgar" sobre ellas y aprovechar su fuerza natural en un alarde de valentía, equilibrio, dominio de la "tabla" y lógicamente ser un experto nadador, origina que los surfistas se vean impregnados de una aureola y tal grado de concentración que los transporta a un mundo diferente, donde el cielo, la cresta de la ola y la profundidad del mar les envuelve como seres insignificantes que se van agigantando según se acercan a la orilla una vez que han triunfado sobre su indómito aliado.

Prueba de lo expresado es la diaria manifestación que se produce en la Escalera 10 de la playa de San Lorenzo, donde la concentración de surfistas con sus tablas, sus coches y su peculiar estilo le han dado un aire especial que tal parece nos encontramos en una playa del más puro estilo "hawaiano".

Fuente: Escuela Asturiana de Surf vía Historia de los Deportes del Mar. Janel Cuesta. 1988.