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Cáscaras vacías / La Zona y Centro Dramático Nacional

Cascaras vacias
Sábado 13, 20.30h - TEATRO INCLUSIVO
Espectáculo con aforo reducido
Duración aprox: 60´

Seis vidas indignas de ser vividas…

Alemania, 1939. Hitler declara la guerra. Al mismo tiempo, autoriza la eliminación de quienes para los nazis son vainas huecas, vidas indignas de ser vividas, cáscaras vacías. Así llaman a las personas con alguna discapacidad. En los años previos han estado haciendo una labor de propaganda cargada de argumentos económicos. Las personas con capacidades diversas no solo son malas hierbas que hay que arrancar para que el pueblo alemán sea saludable y productivo, sino que además son una carga de la que es preciso deshacerse porque cuestan mucho dinero. La ciencia puntera de la época les provee de discurso teórico: la eugenesia está de moda. Quien no es capaz de alimentarse, de procurar su sustento, debe morir. Es una “ley natural”. Es así como surge la Aktion T4, el programa secreto de asesinato de personas con alguna discapacidad, cuya ejecución supuso además el entrenamiento del personal y la puesta a punto de procedimientos que se usarían después en los campos de exterminio. Fueron las primeras víctimas, desamparadas a causa de su pobreza o del abandono familiar. Y en la mayoría de los casos plenamente conscientes de su destino.

Precio:15€
Entre 1939 y 1945 científicos, médicos, enfermeras, cuidadores, mataron a más de 200.000 personas aplicando lo que llamaron eutanasia a quienes calificaban no aptos para la comunidad. Apenas se ha hablado, o se ha hablado poco, de estas víctimas. Como si su sufrimiento y su muerte no contara o importase menos. Con ellas se experimentó, sus cadáveres se dibujaron en atlas de anatomía y sus cerebros formaron parte de “colecciones científicas” de respetados institutos. Médicos responsables de su asesinato siguieron ejerciendo, enseñando y recibiendo honores y reconocimiento…
El castillo de Hartheim, el lugar donde transcurren los hechos que se narran en Cáscaras vacías, fue uno de los seis establecimientos donde se realizaron estas matanzas a manos de personal sanitario tanto como de personal militar. Unos de los aspectos más terribles de esta terrible historia es que quienes cometieron estos asesinatos fueron científicos, hombres y mujeres educados, personas de su tiempo envueltas en la indiferencia de una sociedad anestesiada por la burocracia y la propaganda. Una sociedad preocupada por la salud, la excelencia y la productividad, extraordinariamente parecida a la nuestra.
Pero esta información, con toda su dureza, no significa nada si no podemos imaginar e intentar ponernos en el lugar de las víctimas o, al menos, mirarlas a la cara. Eso hemos querido. Acercarnos. Acercarnos hasta ver sus rostros, escuchar sus voces, sentir sus presencias. Y contar sus historias.”
Laila Ripoll y Magda Labarga


“Este espectáculo transgrede la corrección política habitual, tan cansina: los intérpretes llaman a la discapacidad —cada uno a la suya— por su feo nombre, dicen de sí mismos irónicamente y sin complejo alguno que son cáscaras vacías. Hitler los denominaba así, y al reencarnar en escena a como ellos que fueron gaseados por los nazis, ponen en evidencia hasta qué otros puntos la teoría eugenésica y su aplicación fueron cosa de psicópatas, gente incapaz de conmoverse y de entender que el sol sale para todos, pero también de una sociedad sobrepasada por los gastos de las reparaciones a los vencedores de la I Guerra Mundial, la suspensión de pagos sobre la deuda de 1931 y las bancarrotas en cascada.”.
Javier Vallejo (El País)



Cáscaras vacías” es una obra que en la medida de sus posibilidades hace un impresionante homenaje a aquellas personas que sufrieron la crueldad nazi. Y cabe recordar que los nazis eran seres como nosotros y nosotras, por tanto, “Cáscaras vacías” nos alerta, en cierta forma, de que, si la corriente empuja nuestra espalda, tenemos la capacidad de ser extremadamente malvados, por acción u omisión
Sandra Sánchez (Experpento)

Intérpretes: Natalia Abascal
Raúl Aguirre
David Blanco
Patty Bonet
Ángela Ibáñez
Jesús Vidal


Dirección: Magda Labarga y Laila Ripoll

Escenografía: José Luis Raymond
Iluminación: Juanjo Llorens
Vestuario: Almudena Rodríguez Huertas
Composición
dirección musical: Sonia Megías
Coreografía: David Blanco
Ilustraciones: Raúl Aguirre
Videoescena: Emilio Valenzuela

Teatro Jovellanos

Teatro Jovellanos
Dirección Estamos también en C/ Cabrales, 82 - 33201 Gijón (Asturias) GijónAsturias
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Fax 985 182 939
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Horario (Oficina)Lunes a Viernes: 9:30-14:30h. y 17:30-20:30h. Taquilla: 12:00-14:00h. y 17:30-20:30h.
Localización

Descripción

Autor: El arquitecto fue Mariano Marín Magallón y en 1939 acometió las obras de restauración José Mª Mendoza y Ussía.

Fecha: 1899.
 
Junto a las viviendas que lo rodean, se enmarca en un estilo ecléctico-historicista. Se distinguen dos partes en la composición: una arcada de pilastras decoradas con trofeos alegóricos que se extienden por toda la superficie hasta la altura de los cuerpos laterales, y un piso superior a modo, de remate, en el que se abre una galería que soporta una amplia cornisa moldurada. El proyecto original fue bastante reformado en la restauración de 1939. Asimismo, en la década de los 90 se llevó a cabo obras de restauración que permitieron recuperar el Teatro para la ciudad.